lunes, 27 de julio de 2015

Lobezno: Origen. Parte 2

Aviso a navegantes: esta entrada va a estar llena de detalles absolutamente triviales y que sólo pueden interesarle a los más frikis de los cómics. Adéntrense en ella bajo su propia responsabilidad.
También habrá spoilers de cómics que se publicaron hace sólo  unos...40 años.
Mucha de la información que aparece aquí procede de los X-Men Companion I y II, por Peter Sanderson, publicado por Fantagraphics Books en 1982. Una lectura fascinante para cualquiera interesado en la historia detrás de la creación de los X-Men, y el funcionamiento de Marvel durante los 70 y 80.

En el capítulo anteriorSe descubre que Lobezno ya no es un jovenzuelo, que es un tipo tan tímido que llevó máscara durante varios años y que puede hacer más cosas de las que parecía en un principio.

Decíamos ayer que el debut de Lobezno en los cómics (exceptuando algún anuncio previo) ocurrió en Octubre del 74. En Febrero del 77, tan sólo algo más de 2 años después, en el X-Men 103, por fin los lectores tuvieron un nombre para él: Logan. Y sólo hizo falta que aparecieran unos leprechauns con conocimientos de fuentes misteriosas para eso.

La cosa ocurre así: Jean Grey había arriesgado su vida para salvar a la Patrulla -X. Pero en lugar de morir, se había transformado en Fénix, una entidad desconocida de extraordinarios poderes cósmicos.  Mientras se recuperaba en el hospital, Xavier decide que la Patrulla molesta porque...bueno, evidentemente, lo último que quieres cuando estás en el hospital es tener a tus amigos cerca. Así que los manda de vacaciones porque...bueno, evidentemente, Xavier no puede cuidar de ellos mientras cuida de Jean, y no es como si fuesen adultos que pudiesen cuidarse solos. Así que Banshee les ofrece unas vacaciones en su castillo en Irlanda (sí, tiene un castillo en Irlanda). Donde resulta que los esperaba su primo Tom el Negro para tenderles una trampa. Hay una pelea, Tom consigue atrapar a parte de la Patrulla, pero gracias a Rondador Nocturno y a los leprechauns que viven en el castillo (sí, por supuesto que hay leprechauns viviendo en el castillo. Es un castillo irlandés), consiguen liberarse y salir victoriosos. Y en medio de todo esto, hay un momento en el que un leprechaun acude a ayudar a Lobezno, llamándolo por su nombre, Logan. Y conoce su nombre porque la gente pequeña sabe muchas cosas.
Ejem. Digamos que algunas historias del principio podrían ser mejores. O tener más sentido. Claremont aún estaba empezando a cogerle el tranquillo a la cosa e incluso él mismo reconoce que cometió muchos errores al principio.
En todo caso, no es como si tuviese mucha importancia, porque sus compañeros seguirían llamándolo (en la versión española) Lobezno, Enano, Mister y otras cosas semejantes. Cualquier cosa excepto Logan.
Hasta ahora tenemos que Claremont y Cockrum le dieron su nombre, su cara, su edad y las garras como parte de su cuerpo. Pero una de las cosas más importantes de un personaje de ficción es su personalidad, ¿qué hay de eso?
En la Parte 1 dije que Dave Cockrum no apreciaba mucho a Lobezno, y que él y Claremont solían debatir qué hacer con los personajes. También mencioné el Método Marvel, un método de trabajo en el que el artista tiene más libertad a la hora de planificar la acción del argumento. Incluyendo, hasta cierto punto, la posibilidad de realzar a ciertos personajes y quitar importancia a otros. Cockrum no sentía demasiado interés en el personaje, y aunque para Claremont la caracterización era lo más importante y lo que más le interesaba escribir, tampoco sabía demasiado bien qué hacer con él. El resultado fue que apenas hicieron nada con Lobezno es ese sentido. Aquí y allá hay algunos intentos de caracterización, algunas sugerencias de que es más que alguien solitario y huraño que disfruta peleando, pero jamás hay mucho desarrollo de personaje. En un principio, potenciaron la "locura" de su caracter que le había dado Wein, pero eso era algo con lo que a Claremont no le gustaba demasiado trabajar, por lo que intentaron hacerlo más racional. También se muestra algo de su atracción a Jean Grey, y de cómo es y ha sido siempre un solitario. Pero durante la etapa de Cockrum Lobezno sigue en la línea de sus primeras apariciones y de lo que Len Wein había planeado para él. Del X-Men Companion 1:
SANDERSON: ¿Cómo imaginabas la personalidad de Lobezno? WEIN: Exactamente como la personalidad de un glotón. Irritable, desagradable, agresivo, no un buen chico. Heroico, porque esa es su inclinación, es lo que intenta, pero no alguien amable. Es duro y peligroso, salvaje y un luchador.
Pero Cockrum no seguiría para siempre en los X-Men. El trabajo en la serie empezaba a agobiarlo y finalmente decidió dejarla para realizar otras obras. El número 108 de X-Men, el último de la famosa Saga de Fénix, fue dibujado ya por el que sería el siguiente dibujante regular. Un dibujante canadiense llamado John Byrne.
Si a Cockrum Lobezno no le caía en gracia, Byrne claramente sentía simpatía por su pequeño y psicópata compatriota. Y con un dibujante que en el futuro, incluso llegaría a coargumentar algunas de las historias de los X-Men, Lobezno tenía un importante valedor apoyándolo. De hecho, en el número 109 ya comienza su transformación, con la primera historia dedicada a él. Una en las que por fin aparece como algo más que un tipo que disfruta clavando sus garras en otros tipos. El cambio es tan grande que incluso Tormenta habla de cómo lo ha juzgado mal y Lobezno dá una explicación sobre "Todos lo han juzgado mal desde el día que se unió"
 Personalmente, aprecio a Dave Cockrum como diseñador, y creo que la versión impresa no le hace justicia a sus dibujos, que son mejores de lo que la mala calidad del papel y la impresión en la época dejan ver. Pero en historias y narración, los X-Men dan un salto de calidad con la llegada de Byrne (con Terry Austin de entintador, que hace un trabajo fabuloso con los dibujos de Byrne). No es que que la etapa de Cockrum no tenga nada interesante; los X-Men eran una de las mejores colecciones de la época, aunque la época no fuera una especialmente brillante. Y los guiones de Claremont habían ido mejorando desde los primeros números, desarrollando los personajes y sus relaciones. Aunque hoy en día no se les dé una gran importancia a esos inicios, los X-Men de Claremont, empezando ya con la etapa de Cockrum, eran una nueva forma de hacer cómics e influenciaron a muchos autores posteriores.
Byrne tenía ideas claras sobre Lobezno y mucho más interés en él. Las ideas de Byrne y Claremont sobre el caracter de los personajes y cómo llevarlos, incluyendo a Lobezno, no siempre coincidían, pero lo cierto es que Lobezno empezó a ganar mucho más protagonismo en la serie, explorándose mucho más su caracter y su historia. No sólo era un luchador duro y feroz, también era un soldado experimentado y bien entrenado, que sabía usar el cerebro para sacar el mejor partido de la situación en un combate. Y en una escena que en su época fue enormemente controvertida, también demuestran que es alguien dispuesto a matar cuando es necesario.
Puede que ahora, tras el periodo de los 90 donde todo era "grim and gritty", esta escena no parezca gran cosa. Pero entonces la idea de que un superhéroe matase a un enemigo a sangre fría, incluso aunque se pueda considerar que en esa situación no había otra opción si querían sobrevivir, era bastante revolucionaria. En entrevistas posteriores, Len Wein y Cockrum, en entrevistas posteriores, estaban de acuerdo en que ellos no hubiesen hecho algo así, y que probablemente la escena había ido demasiado lejos. Y de hecho, incluso Claremont no quería hacerlo exactamente así, probablemente temiendo la polémica que suscitaría. En la escena que Claremont había planeado, qué era exactamente lo que Lobezno hacía para quitar de en medio al guarda resultaba más ambiguo. John Byrne, tras hablar con el editor Roger Stern, decidió añadir un efecto de sonido sin que él lo supiera. Pequeños cambios pueden afectar de forma importante a una escena, éste fue uno de esos casos.
En la etapa de Byrne también se trata su código moral, y cómo ve la vida. Se mencionan por primera vez sus lazos con Japón, su explora su pasado con los Hudson en Canadá y su lucha por conservar su humanidad (aunque había sido también mencionada, brevemente, en la etapa de Cockrum). Y poco a poco se integra en el grupo, y sin dejar de ser un solitario al que le gusta ocuparse de sus propios asuntos, va encontrando una familia en los otros X-Men. Y llega un momento en que por fin descubren cómo se llama. Después de tan sólo 5 años de vivir juntos, luchar juntos y salvar al universo juntos, en el 139 de Uncanny X-Men (para entonces ya habían modificado el título de portada), en noviembre de 1980, Rondador descubre por fin que Lobezno se llama Logan. Pero como dicen Logan, "nunca se lo preguntaron".

Sigh. Si la gente con la que vivo y ¿trabajo? (¿les paga un sueldo Xavier a los X-Men?¿Qué es lo que ponen en la declaración de hacienda sobre la procedencia de sus ingresos?) durante cinco años no se molestasen en preguntarme mi nombre, yo me lo tomaría como un signo de algo. No sé de qué, pero de algo. Se ve que no estoy hecha para superheroina.
En la etapa de Byrne, los poderes y habilidades de Lobezno también se exploraron y ampliaron. Técnicamente, Len Wein no mostró que tuviese sentidos animales, pero era algo que ya había pensado para él (y es una característica típica de los superheroes basados en animales, al menos basados en mamíferos). Las garras ya vimos de donde venían. Ahora bien, los huesos y el factor de curación fueron algo que se pensó en esta época. Y de hecho, las dos cosas están unidas. Lobezno tenía garras de adamantium, ¿por qué no darle un esqueleto de adamantium? La idea inicial era que en algún momento en el pasado, Lobezno había tenido un grave accidente y sus huesos hubiesen quedado tan dañados que había quedado inválido. El gobierno canadiense le habría ofrecido sustituir su esqueleto por uno de adamantium, debido a que su factor de curación, aunque no le permitía curar sus huesos, le permitía sobrevivir a las operaciones para sustituirlos. Esa historia nunca fue usada, y la idea del esqueleto de adamantium fue sustituida por la de huesos que habían sido forrados con adamantium, pero conservó el factor de curación.
Byrne abandonó la serie para encargarse de otros proyectos en solitario, pero tras su etapa en ella, Lobezno estaba ya establecido como personaje. Durante los años siguientes, Claremont, junto con otros artistas, siguió trabajando sobre él, desarrollando aún más su personalidad y su historia, y haciéndolo evolucionar a medida que se enfrentaba a diversos acontecimientos junto a los X-Men.
La miniserie Honor, con Frank Miller y los números de los X-Men posteriores a ella ligaron a Logan a Japón y le dieron su famosa frase de "Soy el mejor en lo que hago, aunque lo que hago no sea agradable". Barry Windsor-Smith mostró cómo había conseguido el adamantium en sus huesos en Arma-X. Larry Hama le dio falsos recuerdos de su pasado cuando Lobezno ya tuvo su serie regular. Y otros muchos han añadido detalles para formar a Logan tal y como lo conocemos hoy en día. Pero la base sobre la que siguieron trabajando había sido establecida ya.
Claremont resumía así su trabajo con Lobezno:
“When you commit to your project and your characters, they’re the center of your creative focus and universe,” Chris notes. “Your vision is the right one and you don’t want anyone mucking about with it. Len’s vision, for example, of Logan (including giving him the name Logan) is diametrically opposed to mine and Dave’s. Len came up with the concept, put it in place and turned it loose and then, for better or worse, left the book. Dave and I sat down and figured out how to make this character click as we evolved him down the line. 
Lobezno (y en realidad, la Patrulla -X en su conjunto) es un ejemplo de cómo hay artistas que han tenido más influencia que los propios creadores sobre la concepción que el público actual tiene de un grupo o personaje. Daredevil no sería el mismo sin la etapa de Frank Miller, Grant Morrison redefinió y popularizó a Animal Man, por poner algunos ejemplos
Sería injusto olvidar el trabajo que los creadores originales hacen con los personajes, son parte de su historia y existen gracias a ellos. Pero de la misma manera, me parece injusto no reconocer el trabajo de otros artistas que vinieron después. No podemos saber lo que habría pasado con esos personajes sin ellos. Algunos serían olvidados, otros quizás serían igual o más populares pero tomando otros caminos. Con la popularidad de las películas de los X-Men, especialemente en artículos de la prensa generalista, se suele hablar de cómo Stan Lee creó los X-Men y Len Wein a Lobezno, y mucho, mucho menos frecuentemente se reconoce a otros de los artistas que trabajaron con los personajes. Es dificil encontrar una mención a Chris Claremont, a pesar de que buena parte de los argumentos de las películas están basados en sus historias y la mayoría de personajes fueron creados por él junto con otros artistas o se hicieron populares durante su etapa.
En los cómics de superhéroes de Marvel y DC, en los que a lo largo del tiempo distintas manos ayudan a construir a los personajes, determinar quien crea a un personaje puede ser más complicado que simplemente mirar los nombres en los créditos de su primer cómic.

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